La vida conmigo y sin mi...
Hoy me siento como una flor.
Hace un tiempo sentió que fue una de las mas querida y linda de las flores, sentía que florecía por las cosas que pasaban en su vida, pero hoy, hoy es distinto, hoy a pesar de que siente que sus petalos han caído espera y sueña que algún dia llegue su primavera y que lo que siente ahora sea un otoño e invierno ya pasado…
“Te libero de mí, de mi terquedad y la necesidad de ante todo argumentar, de mi mal humor al final de la jornada y de mis noches de insomnio. Te libero de mi inseguridad, de los ratos de nerviosismo, de mis ataques de ansiedad, de los antojos repentinos y de las horas de soledad que necesito a veces para respirar con tranquilidad.
Te libero de mis momentos de apatía, de mis ganas de no recordar, de los domingos en pijama sin querer madrugar, de mi cabello despeinado y la falta de vanidad.
Te libero de mi mundo de letras a donde suelo escapar, de la hilaridad de mis pensamientos, de la contradicción que simbolizo, de mi vida entre grises sin saber muy bien distinguir entre el bien y el mal, de mi impaciencia, de mí no soportar la impuntualidad.
Te dejo libre para que te vayas, te dejo libre para que te quedes… te dejo libre para que ya no me quieras, te dejo libre para que me quieras más…”
Te he echado de menos en todo este tiempo, he pensado en tu sonrisa y en tu forma de caminar…